El estatus sociométrico, también llamado “evaluación de
iguales”, son las diversas técnicas de evaluación que tienen como elemento la
recogida sistemática de información sobre los individuos provenientes de sus
iguales o compañeros.
Utilizan este método para estudiar el ajuste y relaciones
sociales en niños.
De las combinaciones de
elecciones positivas y elecciones negativas se derivan los índices de impacto y
preferencia social, de los que surge es status sociométricos (popular,
rechazado, ignorado, aislado…) que suele ser utilizado con fines
clasificatorios para intervenciones de corte social.
El status sociométrico supone
la combinación de las medidas de impacto social y de las preferencias.
En la actualidad, las
distintas técnicas se tienden a usar en combinaciones con otros procedimientos
(la observación y los informes de profesores de progenitores, compañeros o el
propio niño) así se puede ir más allá de la mera descripción de la dinámica de
un grupo y avanzar hacia objetivos de investigación mas vinculados a la explicación.
Por una parte, el niño aislado se caracteriza por no ser aceptado ni rechazado, sino ignorado por sus compañeros, entre los que pasa desapercibido. Está como fuera de lugar, al margen de lo que hacen sus compañeros, a los que parece evitar. Suele manifestar miedo y ansiedad al permanecer inmóvil, en silencio, mover los pies con nerviosismo y evitar el contacto con sus iguales. Estas conductas son similares a las de cualquier niño de tres a cinco años que lleva poco tiempo en una escuela infantil, y reflejan el miedo que le produce una situación nueva a la que va adaptándose gradualmente. Por eso, sólo pueden considerarse como señal de un problema de aislamiento cuando el niño lleva con el mismo grupo cierto tiempo.
El aislamiento priva al niño de relaciones
entre iguales y de esta forma de oportunidades para aprender importantes
habilidades sociales. La mayor parte de los niños aislados suele darse cuenta
de que no tienen amigos, con el riesgo de infravaloración personal que de ello
puede derivarse. Para ayudar a un niño a superar este problema conviene darle
confianza, promover activamente que comience a relacionarse con otros niños y
elogiarle cuando lo haga. Al principio puede resultar necesario reducir la
dificultad de la situación para darle seguridad: favoreciendo que comience a
jugar con otro niño más pequeño o promoviendo activamente su participación en
un juego en el que el papel del niño aislado quede muy claro y sea fácil de
asumir.Por una parte, el niño aislado se caracteriza por no ser aceptado ni rechazado, sino ignorado por sus compañeros, entre los que pasa desapercibido. Está como fuera de lugar, al margen de lo que hacen sus compañeros, a los que parece evitar. Suele manifestar miedo y ansiedad al permanecer inmóvil, en silencio, mover los pies con nerviosismo y evitar el contacto con sus iguales. Estas conductas son similares a las de cualquier niño de tres a cinco años que lleva poco tiempo en una escuela infantil, y reflejan el miedo que le produce una situación nueva a la que va adaptándose gradualmente. Por eso, sólo pueden considerarse como señal de un problema de aislamiento cuando el niño lleva con el mismo grupo cierto tiempo.
Sin embargo, por otra parte, acerca de los niños promedio se puede decir que: constituyen la categoría sociométrica mas frecuente. Muestran un nivel medio tanto de conductas positivas como negativas.
tienen como elemento la
recogida sistemática de información sobre los individuos provenientes de sus
iguales o compañeros.
Utilizan este método para estudiar el ajuste y relaciones
sociales en niños.
De las combinaciones de
elecciones positivas y elecciones negativas se derivan los índices de impacto y
preferencia social, de los que surge es status sociométricos (popular,
rechazado, ignorado, aislado…) que suele ser utilizado con fines
clasificatorios para intervenciones de corte social.
El status sociométrico supone
la combinación de las medidas de impacto social y de las preferencias.
En la actualidad, las
distintas técnicas se tienden a usar en combinaciones con otros procedimientos
(la observación y los informes de profesores de progenitores, compañeros o el
propio niño) así se puede ir más allá de la mera descripción de la dinámica de
un grupo y avanzar hacia objetivos de investigación mas vinculados a la explicación.
Por una parte, el niño aislado se caracteriza por no ser aceptado ni rechazado, sino ignorado por sus compañeros, entre los que pasa desapercibido. Está como fuera de lugar, al margen de lo que hacen sus compañeros, a los que parece evitar. Suele manifestar miedo y ansiedad al permanecer inmóvil, en silencio, mover los pies con nerviosismo y evitar el contacto con sus iguales. Estas conductas son similares a las de cualquier niño de tres a cinco años que lleva poco tiempo en una escuela infantil, y reflejan el miedo que le produce una situación nueva a la que va adaptándose gradualmente. Por eso, sólo pueden considerarse como señal de un problema de aislamiento cuando el niño lleva con el mismo grupo cierto tiempo.
El aislamiento priva al niño de relaciones
entre iguales y de esta forma de oportunidades para aprender importantes
habilidades sociales. La mayor parte de los niños aislados suele darse cuenta
de que no tienen amigos, con el riesgo de infravaloración personal que de ello
puede derivarse. Para ayudar a un niño a superar este problema conviene darle
confianza, promover activamente que comience a relacionarse con otros niños y
elogiarle cuando lo haga. Al principio puede resultar necesario reducir la
dificultad de la situación para darle seguridad: favoreciendo que comience a
jugar con otro niño más pequeño o promoviendo activamente su participación en
un juego en el que el papel del niño aislado quede muy claro y sea fácil de
asumir.Por una parte, el niño aislado se caracteriza por no ser aceptado ni rechazado, sino ignorado por sus compañeros, entre los que pasa desapercibido. Está como fuera de lugar, al margen de lo que hacen sus compañeros, a los que parece evitar. Suele manifestar miedo y ansiedad al permanecer inmóvil, en silencio, mover los pies con nerviosismo y evitar el contacto con sus iguales. Estas conductas son similares a las de cualquier niño de tres a cinco años que lleva poco tiempo en una escuela infantil, y reflejan el miedo que le produce una situación nueva a la que va adaptándose gradualmente. Por eso, sólo pueden considerarse como señal de un problema de aislamiento cuando el niño lleva con el mismo grupo cierto tiempo.
Sin embargo, por otra parte, acerca de los niños promedio se puede decir que: constituyen la categoría sociométrica mas frecuente. Muestran un nivel medio tanto de conductas positivas como negativas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario